Un juez federal de Indiana ha desestimado una demanda relativa a la legalidad del delta-8 tetrahidrocannabinol (THC) y otros productos de cáñamo con bajo contenido en THC. Esta decisión marca el final de una batalla legal de casi dos años iniciada por los demandantes 3Chi, Midwest Hemp Council y Wall's Organics, que presentaron la demanda después de que un dictamen del fiscal general de Indiana, Todd Rokita, declarara ilegales estos productos.
El juez James R. Sweeney II, del Tribunal del Distrito Sur de Indiana, declaró que se trata fundamentalmente de una cuestión para los tribunales de Indiana. Señaló que el delta-8 es un isómero del delta-9 THC, que es el componente activo de la marihuana.
Los demandantes argumentaron que la opinión de Rokita violaba la Ley Agrícola federal de 2018, que eliminó el cáñamo de la definición de marihuana. Afirmaron que su opinión reclasificó unilateralmente sus productos como sustancias controladas de la Lista I, y solicitaron una medida cautelar contra esta clasificación.
Aunque el juez reconoció que los demandantes estaban legitimados para demandar, dictaminó que no habían demostrado que sus supuestos perjuicios pudieran ser atendidos por el tribunal. Sweeney señaló que la opinión de Rokita no es jurídicamente vinculante y, por tanto, no puede considerarse una ley que pueda ser anulada por la legislación federal.
El juez subrayó que, aunque se anulara el dictamen, los fiscales y las fuerzas del orden locales seguirían interpretando la ley estatal como les pareciera oportuno. Con los fiscales y los agentes del orden ya apartados del caso, sólo Rokita quedaba como acusado. El juez señaló que los demandantes no aportaron pruebas que demostraran que Rokita era responsable de perseguir los delitos o de promulgar la legislación correspondiente.
Sweeney concluyó que el hecho de que los demandantes se centraran en impugnar el dictamen oficial ante un tribunal federal era responsabilidad suya. Desestimó el caso sin perjuicio, permitiendo a los demandantes la opción de volver a presentar la demanda ante un tribunal estatal. Mientras tanto, los legisladores de Indiana aún no han llegado a un consenso sobre la legalidad de los productos con delta-8, aunque el proyecto de ley 478 del Senado, que pretende regular este ámbito, sigue en estudio en la actual sesión legislativa.
