Los salones del cannabis en Nevada, que en un principio se preveía que impulsarían el turismo y la industria de la marihuana en el estado, se enfrentan a importantes retos. La legislación promulgada hace cuatro años permitía que estos salones funcionaran como espacios designados para el consumo de cannabis fuera de las residencias privadas. Sin embargo, tras sólo un año de funcionamiento, la esperada afluencia de turistas no se ha materializado, lo que supone una realidad decepcionante para el sector.
A día de hoy, solo queda un salón de cannabis con licencia estatal en funcionamiento, lo que pone de manifiesto las dificultades de estos negocios. Los expertos atribuyen la falta de éxito a varios factores, entre ellos la disminución de las ventas de cannabis sujetas a impuestos, que han caído 17% desde 2021. Esta desaceleración refleja problemas más amplios dentro del mercado legal de cannabis en Nevada, donde la alta competencia y los obstáculos regulatorios han obstaculizado el crecimiento.
La visión original de los salones del cannabis era crear espacios sociales vibrantes que recordaran a la cultura cannábica de Ámsterdam. Sin embargo, el panorama actual indica que el concepto no ha calado entre los consumidores como se esperaba. Muchos clientes potenciales citan la falta de conocimiento sobre los salones, los limitados esfuerzos de marketing y la preocupación por la seguridad y la legalidad como razones de su ausencia.
A pesar de los desafíos, los defensores de los salones de cannabis argumentan que todavía podrían desempeñar un papel esencial en la promoción del consumo responsable de cannabis y mejorar la reputación de Nevada como destino turístico progresista. Sin embargo, sin un esfuerzo concertado para atraer visitantes y mejorar el modelo de negocio, el futuro de estos salones sigue siendo incierto.
El sector turístico de Nevada alcanzó niveles récord de gasto en 2024, sin embargo, los salones de cannabis no han capitalizado este aumento. Un número creciente de casinos está explorando la posibilidad de permitir el consumo de cannabis en sus instalaciones, lo que podría cambiar el panorama del turismo cannábico en el estado. Este cambio podría ofrecer una solución al estancado mercado de los salones y fomentar nuevos modelos de negocio que integren el consumo de cannabis con otras opciones de entretenimiento.
A medida que Nevada siga adaptándose al cambiante panorama del cannabis, el destino de los salones cannábicos dependerá de su capacidad para redefinir su enfoque y conectar tanto con la población local como con los turistas que buscan experiencias únicas.
