Investigaciones recientes indican que fumar cannabis conlleva menos riesgos para la salud pulmonar que fumar tabaco, y no se ha encontrado ninguna relación directa entre el consumo de cannabis y el desarrollo de enfisema. Esta conclusión se desprende de un estudio publicado en la revista Current Problems in Diagnostic Radiology, en el que investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard analizaron tomografías computarizadas de tórax de 285 participantes.
Entre los sujetos, 89 se identificaron como no fumadores, 97 eran fumadores de tabaco y 99 eran fumadores de cannabis. Los resultados revelaron que los participantes que fumaban tabaco presentaban daños significativamente mayores en sus sistemas cardiovascular y pulmonar que los que sólo consumían cannabis. En concreto, los fumadores de tabaco mostraron una mayor probabilidad de sufrir calcificación de moderada a grave de las arterias coronarias y enfisema.
Los autores del estudio afirmaron: "Las conclusiones de nuestro estudio ponen de relieve colectivamente los distintos patrones de manifestaciones pulmonares y cardiovasculares asociados al tabaquismo y al consumo de marihuana. En general, los consumidores de marihuana no parecen desarrollar enfisema o hiperinflamación pulmonar". Esto coincide con estudios anteriores que sugieren que el humo del cannabis no es tan cancerígeno como el del tabaco y no está vinculado a un mayor riesgo de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), cáncer de pulmón u otros problemas de salud relacionados con el tabaco.
Además, el uso de la tecnología de vaporización para el cannabis -calentar la hierba por debajo de las temperaturas de combustión- ha demostrado reducir la exposición a gases nocivos y se considera un método seguro y eficaz para el consumo de cannabis en ensayos clínicos.
Paul Armentano, Director Adjunto de NORML (Organización Nacional para la Reforma de las Leyes sobre la Marihuana), comentó las implicaciones del estudio. Señaló que la percepción pública coincide con los resultados, ya que la mayoría de los estadounidenses reconoce que fumar tabaco presenta mayores riesgos para la salud que el consumo de cannabis. A pesar de ello, el cannabis sigue estando clasificado como sustancia controlada de la Lista I en virtud de la legislación federal, mientras que los productos del tabaco -vinculados a cientos de miles de muertes evitables cada año- siguen sin estar regulados a nivel federal.
Armentano subrayó: "No tiene sentido ni desde el punto de vista de la salud pública ni desde el punto de vista político seguir tratando la marihuana como si fuera más peligrosa que el tabaco. La ciencia es clara y consistente; no lo es".
El resumen del estudio titulado "Quantitative and qualitative imaging in marijuana users and smokers" está disponible a través de ScienceDirect, y se puede encontrar más información en la hoja informativa de NORML sobre "Exposición al cannabis y salud pulmonar". Esta investigación contribuye al diálogo en curso sobre la seguridad relativa del cannabis en comparación con los productos tradicionales del tabaco.
