Haribo, el conocido fabricante de ositos de gominola, ha iniciado la retirada de sus caramelos "Happy Cola" en los Países Bajos después de que los análisis revelaran la presencia de cannabis. La Autoridad Neerlandesa de Seguridad Alimentaria y de los Productos de Consumo (NVWA) emitió una advertencia en la que afirmaba que algunas bolsas de estos caramelos podrían causar efectos adversos para la salud, incluidos mareos, al consumirlos.
Por el momento, la retirada se limita a los Países Bajos, y la NVWA ha confirmado que todos los demás productos Haribo siguen siendo seguros para el consumo. La retirada se ha producido después de que varias personas, entre ellas al menos una familia, sufrieran enfermedades graves tras consumir los caramelos afectados, lo que ha dado lugar a una investigación forense policial.
Chantal Westerhoff, portavoz de la policía, declaró que los investigadores están tratando de determinar cómo acabó el cannabis en los caramelos y cómo llegaron estas bolsas afectadas a las estanterías de los comercios. Saida Ahyad, portavoz de la NVWA, confirmó que efectivamente se había detectado cannabis en los caramelos con forma de cola.
Haribo ha declarado que el origen de la contaminación sigue sin estar claro, y la empresa está colaborando con las fuerzas del orden para investigar a fondo la situación. Un representante de Haribo subrayó la gravedad del incidente y señaló que están trabajando con diligencia para averiguar los detalles que rodean la contaminación.
Aún no se ha confirmado si los caramelos en cuestión eran productos Haribo auténticos o si habían sido manipulados. Haribo no ha respondido a las solicitudes de información adicional de los medios de comunicación.
En una nota relacionada, los reguladores federales de Estados Unidos han advertido anteriormente a los fabricantes de comestibles de cannabis que no fabriquen productos que imiten a las marcas populares de aperitivos dirigidos a los niños. Los informes del Hospital Infantil de Dayton del otoño pasado indicaron un aumento de los casos de niños que ingirieron accidentalmente comestibles de cannabis, lo que pone de relieve los posibles peligros de que estos productos se parezcan a caramelos y aperitivos convencionales.
