Un reciente análisis realizado por un comité legislativo de Washington ha revelado un importante desajuste entre la producción y las ventas de cannabis en el estado. El estudio indica que los productores de cannabis de Washington cultivan mucha más marihuana de la que se vende a los consumidores.
Según los resultados, los cultivadores de cannabis con licencia de Washington produjeron más de 1,5 millones de libras de marihuana el año pasado, mientras que los minoristas del estado informaron de ventas de sólo 600.000 libras durante el mismo período. Esta situación de exceso de oferta hace temer por la sostenibilidad del mercado estatal de cannabis y podría acarrear problemas económicos para los cultivadores.
El informe del Comité destaca que, a pesar de los sólidos niveles de producción, muchos productores tienen dificultades para encontrar compradores para sus productos. Este exceso de oferta puede provocar caídas de precios, lo que dificultará a los productores mantener la rentabilidad. Los marcos normativos que limitan el número de puntos de venta al por menor han contribuido al desequilibrio. Con un número restringido de dispensarios, se dificulta el flujo de cannabis de los productores a los consumidores.
Además, el estudio sugiere que los altos niveles de producción pueden estar influidos por la previsión de un crecimiento continuado de la demanda de los consumidores, que no se ha materializado al ritmo esperado. Como resultado, muchos cultivadores se quedan con un exceso de existencias que no pueden vender. El comité ha pedido una revisión de las políticas estatales relativas a la producción de cannabis y las operaciones minoristas para abordar estas discrepancias.
El mercado del cannabis de Washington, establecido tras la legalización en 2012, ha experimentado patrones de demanda fluctuantes. Las conclusiones del comité indican la necesidad de ajustes tanto en las cuotas de producción como en las licencias de venta al por menor para alinear mejor la oferta con el comportamiento de compra de los consumidores. A medida que el estado navega por las complejidades de la industria legal del cannabis, estos datos podrían informar futuras acciones legislativas y cambios regulatorios destinados a estabilizar el mercado.
