La industria sudafricana del cannabis se enfrenta a un duro revés debido a una nueva directiva del ministro de Sanidad, Aaron Motsoaledi. La directiva ha impuesto la prohibición de fabricar y vender productos de cannabis no medicinales. Esta inesperada decisión ha desatado la indignación entre las empresas que han invertido millones y cumplido todas las normativas.
Tebogo Tlhopane, presidente de la Cannabis Trade Association Africa, expresó su preocupación por las repercusiones de la prohibición. Destacó que la directiva incluye una prohibición general de los comestibles que contengan cáñamo y sus derivados, como los productos con CBD. Esta prohibición eliminaría las nutritivas proteínas derivadas del cáñamo, conocidas por su completo perfil de aminoácidos. Tlhopane señaló que esta eliminación interrumpiría los proyectos de investigación y desarrollo en curso con el Consejo de Investigación Científica e Industrial (CSIR), en particular los destinados a crear barras nutritivas beneficiosas para los niños.
La prohibición ha causado importantes trastornos en el sector, y muchos productos han sido retirados de los principales minoristas. Tlhopane subrayó que esta medida socava los esfuerzos para formalizar la industria del cannabis y maximizar sus beneficios potenciales.
Lo repentino de la decisión ha sorprendido a muchos en el sector. Tlhopane reveló que la firma de la directiva por parte del ministro se remontaba a enero, pero no hubo ninguna comunicación sobre los cambios hasta que se publicó la directiva el 7 de marzo. Esta falta de transparencia ha suscitado preocupación, sobre todo porque el sector participó activamente en la elaboración del Plan Maestro del Cannabis y había creado comités intergubernamentales para aplicarlo.
