El representante de Camarines Sur, LRay Villafuerte, insta al Senado filipino a aprobar un proyecto de ley sobre el cannabis medicinal antes de que finalice el XIX Congreso. La legislación propuesta, que ya ha sido aprobada por la Cámara de Representantes, tiene como objetivo permitir a los filipinos que sufren de enfermedades graves como el cáncer y la esclerosis múltiple acceder al aceite de cannabis como una alternativa de tratamiento legal.
Villafuerte describió su llamamiento como urgente, haciendo hincapié en la necesidad de que el Senado, dirigido por el Presidente del Senado Chiz Escudero, dé prioridad a esta legislación. Considera que la legalización del cannabis medicinal podría proporcionar una opción más asequible para aliviar el dolor a los pacientes que luchan contra problemas de salud debilitantes, como el VIH, el sida, el trastorno de estrés postraumático (TEPT) y la artritis reumatoide.
En sus comentarios, Villafuerte expresó su optimismo de que el Senado reconozca el valor potencial del cannabis medicinal, especialmente tras el reconocimiento por parte de una comisión de las Naciones Unidas de las propiedades medicinales del aceite de cannabis. La Cámara de Representantes aprobó el proyecto de ley nº 10439 en su tercera y última lectura, y Villafuerte espera que el Senado actúe con prontitud sobre su homólogo, el proyecto de ley nº 2573 del Senado.
Hasta el momento, 13 senadores han mostrado su apoyo al SB 2573, cuyo autor principal es el senador Robinhood Padilla. Villafuerte señaló que tanto el proyecto de la Cámara de Representantes como el del Senado proponen la creación de una Oficina de Cannabis Medicinal (MCO) para regular el uso del aceite de cannabis con fines médicos. Este organismo regulador supervisaría la concesión de licencias y garantizaría que los productos cumplen las normas sanitarias.
Villafuerte ha abogado por la legalización del aceite de cannabidiol (CBD) en anteriores sesiones del Congreso, destacando su naturaleza no adictiva en comparación con el tetrahidrocannabinol (THC), el componente psicoactivo del cannabis. Señaló que se ha demostrado que el aceite de CBD alivia diversas afecciones médicas sin potencial de abuso, lo que lo convierte en una opción más segura para los pacientes.
El legislador citó investigaciones de reputadas revistas médicas, entre ellas las de Harvard Health y el Journal of the American Medical Association, que respaldan los beneficios terapéuticos del cannabis medicinal. Estos estudios indican que el cannabis puede ayudar a reducir las náuseas y los vómitos relacionados con la quimioterapia, mejorar el apetito y disminuir la espasticidad en pacientes con esclerosis múltiple.
Villafuerte también se refirió a la tendencia mundial de legalización del cannabis, con más de 60 países, entre ellos Australia, Canadá y Alemania, que permiten su uso médico. Esta tendencia, argumenta, subraya la necesidad de que Filipinas se ponga al día con las normas internacionales relativas al cannabis medicinal.
A pesar de los contratiempos sufridos en el proceso legislativo, en el que anteriores propuestas se estancaron en el Senado, Villafuerte mantiene la esperanza. Cree que el Congreso actual podría finalizar el proyecto de ley antes de su clausura el 13 de junio. Subrayó la importancia de aprovechar esta oportunidad para establecer una industria regulada del cannabis medicinal en Filipinas, que podría beneficiar enormemente a los pacientes que necesitan tratamientos alternativos.
Con el creciente reconocimiento del valor medicinal del cannabis en todo el mundo, el impulso de Villafuerte al proyecto de ley sobre cannabis medicinal refleja un cambio de actitud más amplio hacia el cannabis como tratamiento médico legítimo. Con la aprobación de esta ley, el gobierno filipino no sólo podría mejorar el acceso a soluciones sanitarias esenciales, sino también crear oportunidades económicas en el floreciente mercado mundial del cannabis.
