A medida que se acerca el 19 de junio, las festividades en todo Estados Unidos se centran en la comida, la música y el recuerdo. Esta fiesta federal, establecida en 2021, conmemora el 19 de junio de 1865, día en que las tropas de la Unión hicieron cumplir la Proclamación de Emancipación en Galveston, Texas, que marcó el fin de la esclavitud en los EE.UU. En 2025, a medida que continúan los debates sobre la justicia racial, la reforma del cannabis emerge como un aspecto importante de los esfuerzos de liberación.
La conexión entre el cannabis y la liberación negra es profunda. Históricamente, el cannabis ha sido parte integrante de la cultura negra, manifestándose en la música, la curación y la resistencia. A pesar de su importancia cultural, las comunidades negras se han enfrentado a una criminalización desproporcionada relacionada con el consumo de cannabis. Según un informe de 2020 de la ACLU, las personas negras tienen 3,64 veces más probabilidades de ser detenidas por posesión de cannabis que sus homólogos blancos, a pesar de que sus tasas de consumo son similares.
Con la legalización en curso del cannabis en todo el país, que lo está transformando en una industria multimillonaria, surge la pregunta: ¿a quién beneficia? Un informe de Leafly de 2022 revela que menos del 2% de los negocios de cannabis son propiedad de negros. Muchas personas previamente encarceladas por delitos relacionados con el cannabis se encuentran excluidas del floreciente mercado debido a los complejos procesos de concesión de licencias y al estigma persistente.
Sin embargo, el progreso es evidente. Los empresarios negros se están estableciendo cada vez más en la industria del cannabis, convirtiendo los retos históricos en éxitos empresariales. Iniciativas como The Equity Trade Network y Cannaclusive promueven activamente el crecimiento de marcas de cannabis propiedad de minorías. Estados como Illinois y Nueva York han puesto en marcha medidas de equidad social para dar prioridad a la concesión de licencias a personas procedentes de las comunidades más afectadas por la Guerra contra las Drogas.
Más allá de las implicaciones económicas, el cannabis desempeña un papel vital en el paisaje cultural de la comunidad negra. Sirve como medio de curación y espiritualidad, a menudo entrelazado con la música y las reuniones comunitarias. Los eventos en los que se comparte cannabis se consideran rituales comunitarios, y los círculos de bienestar incluyen cada vez más el CBD como apoyo a la salud mental. Así pues, el cannabis no es una mera sustancia recreativa, sino que representa una vía de restauración.
En este Juneteenth, es esencial ampliar la conversación en torno a la liberación para incluir la medicina vegetal. ¿Cómo pueden las comunidades curarse de los efectos duraderos de la opresión sistémica? ¿Cómo puede redefinirse la libertad para abarcar oportunidades de bienestar, participación económica y autodeterminación? El cannabis es prometedor en estos debates.
Aprovechemos Juneteenth no sólo para honrar el pasado, sino también para cultivar un futuro rico en justicia reparadora y oportunidades económicas inclusivas. Cuando nos reunamos para celebrarlo, recordemos que la verdadera liberación abarca el derecho a vivir libremente, a sanar abiertamente y a prosperar en nuestros propios términos.
