Los propietarios de dispensarios de cannabis de Nueva Jersey expresan su frustración porque sus salas de consumo siguen vacías. Los salones, destinados a que los clientes consuman productos cannábicos in situ, no han podido funcionar plenamente debido a los retrasos normativos en el estado. Los propietarios están ansiosos por dar la bienvenida a los clientes, pero están atrapados a la espera de la aprobación legal.
La Comisión Reguladora del Cannabis de Nueva Jersey es la encargada de establecer las normas que permitirían el funcionamiento de estos salones. Sin embargo, el proceso ha sido más lento de lo esperado, dejando a muchos dispensarios en una situación difícil. Algunos propietarios de negocios informan de que invirtieron importantes recursos en la creación de estos salones, sólo para tenerlos sin usar.
El propietario de un dispensario destacó los retos a los que se enfrentan, afirmando que los retrasos han provocado la pérdida de oportunidades de ingresos. Con la creciente aceptación del cannabis en Nueva Jersey, creen que el Estado debería acelerar el proceso legal para permitir que los salones abran y prosperen. La situación está causando preocupación entre los propietarios de negocios que están ansiosos por aprovechar este nuevo mercado.
