Una legisladora demócrata de Pensilvania sostiene que la legalización de la marihuana podría resolver los problemas de salud pública relacionados con el mercado ilícito, en particular el riesgo de los productos con fentanilo. La representante Emily Kinkead, que prepara un nuevo proyecto de ley de legalización del cannabis, destacó esta preocupación en una entrevista reciente.
Kinkead declaró que la naturaleza no regulada del mercado actual plantea graves riesgos, ya que los consumidores pueden comprar sin saberlo medicamentos contaminados con fentanilo. La legalización, argumentó, garantizaría que los consumidores recibieran productos seguros y etiquetados con precisión.
Además de los beneficios para la salud, Kinkead hizo hincapié en las ventajas económicas, afirmando que la legalización podría crear aproximadamente 30.000 puestos de trabajo en el estado y generar importantes ingresos fiscales. Sus comentarios se produjeron poco después de que ella y la representante republicana Abby Major comenzaran a hacer circular un memorando para recabar apoyos para su próxima propuesta legislativa.
"Legalizar el cannabis ya no es una cuestión de 'si', sino de 'cuándo' y 'cómo'", dijo Kinkead, subrayando el creciente impulso de la reforma del cannabis en Pensilvania. El memorando que resume su propuesta pretende combatir el mercado ilícito, proporcionar alivio a los afectados por la criminalización del pasado y fomentar una industria del cannabis integradora.
Aunque aún no se ha dado a conocer la redacción concreta del proyecto de ley, Kinkead indicó que incorpora los comentarios de diversas partes interesadas, lo que sugiere un enfoque más colaborativo en comparación con esfuerzos anteriores.
Kinkead presentó previamente un proyecto de ley de legalización bipartidista el pasado septiembre, que no progresó. Sin embargo, cree que la nueva versión es más refinada y tiene más posibilidades de avanzar en la legislatura.
La presidenta de la Cámara de Representantes, Joanna McClinton, señaló que, aunque los demócratas están dispuestos a aprobar un proyecto de ley de legalización, necesitarán el apoyo de los republicanos para lograrlo. Esta cooperación bipartidista será crucial cuando los legisladores traten de ultimar una propuesta de reforma del cannabis.
En relación con esto, un senador republicano ha propuesto utilizar los ingresos fiscales procedentes de la venta de marihuana legalizada para crear un fondo estatal destinado a inversiones económicas a largo plazo. Este fondo no sólo apoyaría los servicios públicos inmediatos, sino que también garantizaría una prosperidad financiera continuada para las generaciones futuras.
Encuestas recientes indican que los votantes de Pensilvania apoyan ampliamente la legalización de la marihuana, aunque los esfuerzos se han estancado constantemente en la legislatura debido a la oposición de algunos miembros republicanos. No obstante, algunos legisladores republicanos están empezando a ver los beneficios potenciales de la legalización y están abiertos a la idea.
El representante Rick Krajewski, que tiene previsto presentar su propia medida de legalización, argumentó que el consumo regulado de cannabis sería más responsable en comparación con el mercado ilícito existente. La postura de Krajewski se alinea con el creciente reconocimiento de que la prohibición actual no ha logrado sus objetivos y sólo ha enriquecido el mercado negro.
Además, la Cámara de Pensilvania aprobó recientemente un proyecto de ley destinado a mejorar las normas de seguridad dentro del programa de marihuana medicinal del estado, que se considera un paso necesario a medida que los legisladores consideran la legalización del uso para adultos. El proyecto de ley se centra en mejorar el cumplimiento y los protocolos de seguridad en el sector del cannabis medicinal.
Mientras los debates en torno a la legalización cobran fuerza, el secretario de Agricultura del estado expresó su confianza en la capacidad de su departamento para gestionar un posible programa de cannabis para adultos. Por su parte, las autoridades sanitarias y policiales se han mostrado dispuestas a aplicar la legalización si el poder legislativo sigue adelante con la reforma.
En general, el impulso a la legalización del cannabis en Pensilvania refleja un panorama cambiante, con un apoyo bipartidista cada vez mayor y un reconocimiento creciente de los beneficios económicos y para la salud pública de regular la venta de marihuana.
