Texas ha aprobado recientemente un proyecto de ley del Senado que elimina la capacidad de los gobiernos locales para celebrar votaciones sobre la despenalización del cannabis. Este cambio legislativo supone un importante revés para la reforma del cannabis en el estado, donde el apoyo público a la legalización ha ido en aumento. En los últimos años, varias ciudades de Texas habían tomado la iniciativa de despenalizar el cannabis, lo que permitía a las fuerzas del orden abstenerse de detener a personas por pequeñas cantidades de la sustancia. Aunque esto no equivalía a una legalización total, era lo más cerca que muchos tejanos habían estado de un enfoque más indulgente hacia el consumo de cannabis.
El proyecto de ley del Senado, aprobado por 23 votos a favor y 8 en contra, pasa ahora a la Cámara de Representantes para su examen. Si se aprueba, prohibiría a los gobiernos locales incluir medidas de despenalización del cannabis en las votaciones. Esto significa que los tejanos ya no tendrán la oportunidad de votar sobre los esfuerzos locales de despenalización, silenciando efectivamente sus voces sobre el tema.
El apoyo a la legalización del cannabis entre los tejanos ha ido en aumento, y numerosas encuestas indican que la mayoría de la población está a favor de legalizar el consumo recreativo. A pesar de ello, los legisladores estatales se han resistido sistemáticamente a cambiar la ley. La reciente medida legislativa es vista por muchos como una táctica para suprimir las iniciativas locales que reflejan la voluntad del pueblo.
Ciudades como Austin, San Antonio y Houston habían promulgado anteriormente medidas para despenalizar el cannabis, lo que refleja un cambio de actitud hacia su consumo a nivel municipal. Sin embargo, con este nuevo proyecto de ley, los gobiernos locales no podrán adoptar medidas similares en el futuro, lo que limitará la capacidad de reforma a nivel popular.
El creciente número de dispensarios en el vecino Nuevo México, que ha legalizado totalmente el cannabis recreativo, indica que los tejanos están dispuestos a cruzar las fronteras estatales para acceder a productos legales de cannabis. Este movimiento sugiere una demanda de cannabis que no está siendo satisfecha dentro de Texas, lo que pone de relieve las limitaciones de las leyes estatales actuales.
En resumen, las recientes acciones del Senado de Texas han disminuido efectivamente la autoridad de los gobiernos locales para abordar la despenalización del cannabis, a pesar del fuerte apoyo público a tales medidas. A medida que este proyecto de ley avanza, puede obstaculizar aún más el potencial de una reforma significativa del cannabis en Texas, dejando a muchos defensores frustrados con la respuesta del estado a la cambiante opinión pública.
