Los veteranos que regresan del servicio militar a menudo se enfrentan a retos importantes, como ansiedad, dolor crónico y trastorno de estrés postraumático (TEPT). Tras el servicio militar, muchos veteranos descubren que sus heridas invisibles no desaparecen sin más. Por el contrario, con frecuencia se les dirige al Departamento de Asuntos de los Veteranos (VA) para que reciban tratamiento, que suele incluir medicamentos que pueden conducir a la adicción y a una sensación de desconexión de la realidad.
Muchos veteranos han recurrido al cannabis medicinal como tratamiento alternativo. Sin embargo, el cannabis sigue estando clasificado como sustancia de la Lista I en la legislación federal, junto a drogas como la heroína. Esta clasificación implica que el cannabis no tiene un uso médico aceptado y conlleva un alto riesgo de abuso. Esta clasificación no sólo contradice la creciente evidencia de los beneficios médicos del cannabis, sino que también obstaculiza la investigación, restringe el acceso de los pacientes y mantiene a los veteranos dependientes de un sistema de salud que a menudo no aborda adecuadamente sus necesidades.
Las investigaciones indican que el cannabis puede tratar eficazmente el dolor crónico, aliviar los síntomas del TEPT y reducir la dependencia de los opiáceos. Sin embargo, debido a las restricciones federales, los médicos de la Administración de Veteranos no pueden recomendar cannabis ni ayudar a los veteranos a obtenerlo de forma segura. Esta laguna en la atención obliga a muchos veteranos a buscar cannabis a través de canales no regulados, que pueden ser inseguros e ilegales.
La reclasificación del cannabis a una categoría inferior permitiría una investigación exhaustiva y una supervisión adecuada, lo que permitiría a los profesionales de la medicina explorar tratamientos basados en el cannabis sin el estigma o los riesgos legales asociados actualmente a su consumo. También ampliaría el acceso de los veteranos que buscan opciones de tratamiento alternativas.
Recientemente, el expresidente Donald Trump expresó su apoyo a la reclasificación del cannabis, un hecho que ha suscitado esperanzas entre los veteranos que abogan por el cambio. Aunque las opiniones políticas pueden diferir, el reconocimiento bipartidista de las necesidades de los veteranos es crucial. Este movimiento no trata de promover el consumo recreativo de cannabis, sino de crear políticas que faciliten el acceso a tratamientos médicos eficaces.
Los veteranos merecen opciones de atención integral que reconozcan sus sacrificios y experiencias. La reclasificación del cannabis representa un primer paso fundamental hacia la reforma del actual panorama sanitario para los veteranos. Es esencial que las agencias federales respondan a las necesidades de aquellos que sirvieron al país sin vacilar, garantizando que los veteranos puedan acceder a los tratamientos que funcionan para ellos.
