Las autoridades californianas han llevado a cabo la mayor operación de erradicación de cannabis de la historia del estado, que se ha saldado con la incautación de cannabis ilegal valorado en aproximadamente $123 millones. La operación, llevada a cabo en los condados de Kern, Tulare y Kings durante la semana del 5 de mayo, consistió en el desmantelamiento de numerosas explotaciones ilegales de cannabis. Las fuerzas del orden ejecutaron varias órdenes de registro, detuvieron a varias personas y confiscaron nueve armas de fuego.
En total, las autoridades se incautaron de 105.700 plantas ilegales de cannabis y 22.057 libras de cannabis procesado. Este esfuerzo forma parte de una iniciativa más amplia que ha llevado a la destrucción de 800.000 plantas ilegales y a la confiscación de más de $1 millones en efectivo desde 2022, con un valor estimado de $650 millones de cannabis ilegal erradicado en total.
La operación fue un esfuerzo de colaboración en el que participaron varios organismos locales y estatales, entre ellos las oficinas de los sheriffs de Kern, Kings y Tulare, la Drug Enforcement Administration (DEA), la Guardia Nacional de California y el Departamento de Correccionales y Rehabilitación de California.
El gobernador de California, Gavin Newsom, comentó la operación afirmando: "Que esto sirva de recordatorio a todos los que cultivan cannabis ilegalmente: no toleraremos que se socave nuestra industria legal y se afecte a nuestro medio ambiente." Nicole Elliot, directora del Departamento de Control del Cannabis, subrayó que la operación envía un mensaje claro contra las actividades ilícitas relacionadas con el cannabis que amenazan la seguridad pública, el medio ambiente y la integridad del mercado legal.
Esta operación pone de relieve el compromiso permanente de California con la regulación del sector del cannabis y la lucha contra las operaciones ilegales que perjudican a las empresas legales y dañan el medio ambiente.
